«Toda la gente intentaba tocarlo, porque salía de él una fuerza que curaba a todos».

Lucas 5, 19

El pasado miércoles 11 de octubre a las 21:15 nos reunimos por primera vez en el año el Grupo de Oración de Jóvenes adultos (GOJA).

En esta ocasión decidimos cambiar las tornas. Generalmente hablamos de que Dios nos llama… pero esta vez preferimos ser nosotros y nosotras las que llamábamos a Dios.

Lo hicimos en tres momentos:

  • Para que venga a poner luz en cada día de este curso que comienza.
  • Para que venga a poner ganas, cuando nos faltan motivos para seguir caminando con ilusión.
  • Para que venga a poner paz en las pequeñas batallas de día a día.

Finalizamos juntos con una oración a la que invitamos a rezar personalmente todas aquellas personas que nos lean.

Danos, Señor, tu paz

 

Danos, Señor, aquella Paz extraña
que brota en plena lucha
como una flor de fuego;
que rompe en plena noche
como un canto escondido;
que llega en plena muerte
como el beso esperado.

Danos la Paz de los que andan siempre,
desnudos de ventajas,
vestidos por el viento
de una esperanza núbil.

Aquella Paz del pobre
que ya ha vencido el miedo.

Aquella Paz del libre
que se aferra a la vida.

La Paz que se comparte
en igualdad fraterna
como el agua y la Hostia.

Pedro Casaldáliga